Luego de muchos años de compartir la labor del discipulado con cristianos evangélicos de muchas congregaciones, me suelo encontrar al principio con ideas preconcebidas del discipulado que apuntan hacia la enseñanza bíblica, con algunas diferencias en cuanto a los métodos de aprendizaje y materiales de estudio.

De hecho, una pregunta que me realizan con frecuencia es: qué material de discipulado utiliza?. Pareciera que la respuesta fuera suficiente para describir el discipulado que impartimos. Sinceramente, la discusión del discipulado no debería centrarse en métodos o materiales. En realidad, el término discipulado debe ser decodificado en un principio y luego entrar a los detalles de cómo se implementa.

El punto que deseo destacar es que el discipulado se trata de vidas, no de materiales ni cursos o métodos. Las personas tienen expectativas, se enfrentan a dificultades, y sobre todo la gran mayoría parten de un diario vivir sin Jesucristo. Las ideas preconcebidas de Dios que han escuchado por medio de algún amigo, familiar o religioso puede ser el único acervo de conocimiento de Dios. Mientras que otros, aún cuando saben que debe deben acercarse a Dios, no hacen el tiempo o piensan que Dios es demasiado bondadoso que no necesitan tener su aceptación.

En este contexto nos encontramos, y por ello muchos métodos o materiales que se conciben para discipular no han tenido los resultados esperados. Afortunadamente la Biblia dejó constancia de la experiencia de discipular de parte de nuestro maestro Jesucristo y de sus discipulos que discipularon a otros.

En seguida deseo compartirles una serie de idea que espero puedan ayudarles a comprender el significado del discipulado y la importante labor que realiza en la iglesia:

  • El discipulado es un proceso voluntario e individual donde el creyente decide vivir en una constante entrega a la persona de Jesucristo. Por tanto, no se puede obligar a nadie a ingresar, recibir o graduarse de un curso de discipulado.
  • El discipulado no es un programa más que busque mantener ocupados a los creyentes, sino que busca profundizar su relación personal con Dios. Todas la actividades o tareas del programa de discipulado deben estar orientadas a pasar tiempo con Dios, por medio de tiempos devocionales o de oración, meditación o memorización de la palabra de Dios, realización de estudios biblicos, entre otros.
  • El discipulado es un compromiso de aprendizaje que dura toda la vida. Los cursos y programas tienen un tiempo de definición, pero el discipulo nunca deja de compartir ni de aprender.
  • El discipulado es un proceso de alinear cada vez más el corazón y la vida de con los propósitos de Dios. El énfasis en el discipulado debe ser la autenticidad y la integridad de la persona que imita a Jesucristo. Por ello, la dependencia y obediencia deben ser caracteristicas irrefutables del discpulado.

El papel del lider o facilitador que imparte el curso de discipulado es crucial, porque se necesita contar con una persona ejemplo o modelo para que sean imitadores de El, como El es de Cristo. Pablo lo dijo así: Imítenme a mí, como yo imito a Cristo (1 Corintios 11:1). Por ello en Visión Discipulado damos mucho énfasis a formar lideres de grupos de discipulado, persona que se reproducen en otras.

Aunque la inversión en un discípulo es alta por poner atención en cada persona, e incluso puede ser cuestionado por otros de ser aparentemente lento (no hay microondas para hacer discipulos), pero los resultados lo compensan. El Señor Jesucristo invirtió en un puñado de personas, y con ellas ha afectado a millones de personas hasta la fecha.

Te hacemos la invitación a inscribirse en nuestros cursos de formación de lideres de discipulado, los cuales te ayudaran a entender mejor la razón de ser del discipulado y cómo puede compartirse con otros de una forma efectiva.