Una vez teniendo claro el alcance del discipulado, entendido como el proceso de aprendizaje para vivir a la manera de Jesucristo, podemos proceder a tratar la definición y características distintivas de un ministerio de discipulado.

A continuación presento unas definiciones y consideraciones importantes que deben tenerse en cuenta del Ministerio de Discipulado:

  • El Ministerio de Discipulado es un medio que agrupa, fundamenta, orienta, y apoya a todos los miembros de la congregación que desean ser discípulos de Jesucristo. Representa la instancia ministerial dentro de la congregación que atiende a nuevos convertidos y personas reconciliadas que tienen la disposición (actitud) y la disponibilidad (tiempo) para aprender a guardar todas las cosas que nuestro Señor Jesuctisto nos ha mandado.
  • El Ministerio de Discipulado ofrece un curso entrenamiento de discipulado, el cual pretende enseñar y practicar los fundamentos básicos de la Biblia para el desarrollo pleno del cristiano: oración, lectura de la palabra, memorización de versículos, comunión, y evangelización entre otros. El objetivo es que la práctica que se realiza en este entrenamiento se convierta en un hábito con propósito dentro del diario vivir del creyente.
  • El Ministerio de Discipulado no garantiza que todos lo que se finalicen los cursos o materiales del discipulado sean verdaderos discípulos. Será la decisión personal y sus frutos en el Reino de Dios los que les marcaran como discípulos de Jesucristo.

Para la organización del Ministerio de Discipulado se vuelve necesario tener presente algunas características que le darán sentido y propósito a la labor que realiza, y le permitirá distinguirse de otros esfuerzos de enseñanza.

Los cursos y grupos de discipulados deben ser intencionales y continuos; no deben dejarse al azar o sin dirección, ya que los esfuerzos dispersos dejan poco fruto. Se necesita implementar un programa o plan que permita alcanzar el desarrollo espiritual en los creyentes comprometidos.

El evangelismo y el discipulado deben estar conectados; así como el discipulado y la escuela de liderazgo. Estos ejemplos, indican que el ministerio de discipulado debe estar acorde a alcanzar la Gran Comisión y servir de una plataforma de formación para cristianos sanos y maduros espiritualmente, y que se ponen el overol de obreros.

Además, el ministerio de discipulado debe ser integral en la práctica de la iglesia. Cada actividad de la iglesia debe conectarse con la estrategia de discipular a la congregación; teniendo en cuenta que se pueden utilizar diferentes metodologías para impartir los cursos dirigidos a adultos o jóvenes.

También debe considerarse que el ministerio de discipulado pretende ser transformador; siguiendo la idea de un proceso, que con la ayuda del Espíritu Santo se logre adoptar los principios cristianos y ponerlos en práctica en nuestro diario vivir.

El ministerio de discipulado debe ser enfocado, responsable y relacional; convirtiéndose en un agente de cambio que influye en la vida de los que están alrededor. El discipulado no tiene sentido en un crecimiento espiritual con motivaciones egoístas o individualistas; sino que al contrario, debe estar dispuesto a estar al servicio del Reino de Dios y su Justicia. Por ello, animamos a los discipulos a ser parte del cuerpo de Cristo, contribuyendo a que las personas puedan identificar su llamado por medio de una relación estable y continua con Dios, y animándolos a servir en los diferentes ministerios de la iglesia

Y por último, el ministerio de discipulado debe utilizar métodos relevantes para llevar a cabo su estrategia. Los líderes de grupos de discipulado deben tener criterio bíblico para facilitar los cursos, teniendo en cuenta que estamos tratando con generaciones “complejas”, por ejemplo en el caso de los adolescentes, donde se requiere métodos cada vez más novedosos e interactivos, que capten la atención y comprensión de los jóvenes. Y en el caso de los adultos, por ejemplo se requieren métodos qué les permitan recibir los cursos, sin dejar de atender sus responsabilidades familiares y laborales, cada vez más exigentes.

Esperamos que esta características del ministerio de discipulado permitan dimensionar el alcance de la labor discipulado, y permita diferenciarlo con cualquier otro ministerio de enseñanza.

Les animamos a inscribirse en nuestros cursos de formación de lideres de discipulado, para conocer nuestra metodología seguir multiplicando discipulos y cumpliendo la Gran Comisión.